Memoria, Verdad y Justicia en el Norte Santafesino

viernes, 27 de febrero de 2026

CON TESÓN, CON INSISTENCIA: "LA MIRADA", 25 AÑOS

50 AÑOS...
BUSCANDO AL TÍO RULO
    Por la radio pública “Ciudad” (88.1- Reconquista) el semanario La Mirada comenzó su ciclo 2026 (21/2/26) con el equipo plantando posturas, reflexionando y entrevistado, como desde hace 25 años. En esta edición pudimos hablar con el docente LUCIO CARNICER (de Romang, hoy en Córdoba) y con el Ingeniero ALBINO GALL, quien desde Lomas de Zamora nos proyectó el contexto socio político de ese gran territorio conurbano, que marca agenda en el país.
    Con CARNICER, partimos de un libro de su autoría para desembocar en el rescate memorioso de un desaparecido de este norte santafesino: su tío, el médico Elías.
TEXTOS CORTOS
    “Pescadores de señales” es un libro con relatos cortos que escribí y publiqué en 2023, los presenté en Romang en su 150 años, historias personales que atraviesan, hablan de un momento, pesca y enamorado de los medios de comunicación. Fui un pescador de señales... radio, en el 73/74 la TV no llegaba… la pasión por la radio y la música estaba desde chico , soy docente secundario, trabajo en Radio Nacional Córdoba, que está para atrás, tremendo el vaciamiento, solamente cadena desde Buenos Aires, con un discurso único, no hay programas propios, de autor (…)
Lucio nos cuenta de otras publicaciones que concretó: “Un mandinga errante”, sobre el músico Daniel Giraudo, un emblema del rock en Córdoba. “Un libro coral, entrevistando a mucha gente, una semblanza sobre este músico. Integró una gran agrupación cordobesa, el Grupo Tambor, que por esas cuestiones del centralismo, nunca se radicaron en Buenos Aires por eso no tuvieron la trascendencia de otras bandas…”
(…) Carnicer sigue con su trayectoria, escritos, publicaciones en revista de Casa de las Américas (Cuba) y otras, hasta que desembocamos, cuando preguntamos, en su historia familiar, la del hermano de su mamá: el médico RAÚL ELÍAS (“Rulo”), secuestrado en 1976: Se me dispararon un montón de cosas, como un rayo, la casa, el patio en esa esquina hermosísima bajando hacia el río en la calle principal de Romang, para mí esa casa era y sigue siendo un paraíso, y realmente lo que significó la desaparición de “Rulo”, mi segundo nombre se lo debo a él, Raúl, era mi padrino. Lo que sucedió aquel 12 de abril de 1976 cuando se lo llevan detenido aquí desde el Hospital de Urgencias de Córdoba fue un padecimiento. Y ese paraíso, esa maravilla, esa liviandad que se representaba en la casa de mi abuela empezó a ser un lugar oscuro, lúgubre, pesado… de pronto sin saber, yo tenía 13 años, sin ponerle nombre a las cosas. Porque claro, esa primera Navidad, ese primer fin de año, los siguientes, mi madre se encerraba en la habitación a llorar, no quería salir a compartir la mesa navideña… Por eso me resultó tan importante escribir y publicar, no es mi historia pero me atraviesa totalmente una realidad tan terrible compartida. Antes de la catástrofe mi vida en Romang era paradisíaca y ahí pasó algo, a lo mejor no le podía poner nombre, no entendía por qué un día mis viejos, en el asador, estaban quemando libros, se veía pero no se hablaba, difícil de entender, como mis viejos no decían qué pasaba… ese fue el camino que sucedió después de la ‘catástrofe’ cuando se lo llevaron a Rulo.
Dr Raúl ELIAS

    Lucio habla sobre Centro Clandestino La Perla: “Había estado como docente años atrás, pero hace dos meses fui a buscar información sobre Rulo, saber algo más, y la sorpresa fue grande, tan tremenda, de encontrar su nombre... en la familia se hablaba que lo habían llevado allí, pero no había una certeza al respecto... Y llegar ahí a la habilitación donde hay nombres, fotos, y veo el nombre de mi tío y que faltaba una foto... mi tarea ahora es llevarla, contactar esa gente joven maravillosa que trabaja allí. Visitar ese espacio. Realmente fue muy fuerte desde lo afectivo, sentí no se si decir una liberación, sentí algo de que hice lo correcto, de ir, de estar, ahora voy a volver… voy a llevar un ejemplar del libro ‘Solo Digo Compañeros…’ que tiene el texto que más habla de mi tío.
MI ABUELA ELVIRA Y SU RADIO CARINA
    “Cuando se llevaron a Rulo, un oscuro nube de bronca y angustia impregnó las paredes y el aire del patio de la hermosa casa de la esquina. Su mamá –mi abuela Doña Elvira-- no tuvo consuelo. Por un tiempo, refugió su alma en un departamento en Santa Fe, aunque para 1978 no había lugar ni cobijo donde sentirse seguro…” (fragmento del libro)
DESDE EL AÑO 2001, SIEMPRE ES BUENO VOLVER A CASA

RESISTENCIA COMUNICACIONAL, CON MIRADA NACIONAL Y POPULAR: 25 AÑOS