RADIOS COMPAÑERAS

sábado, 20 de junio de 2020

LA MANIPULACIÓN DEL PASADO

Ante el caso Vicentín...
Nos quieren robar la Historia
Avellaneda fue fundada en 1879, y pareciera que la historia comienza con la llegada de los inmigrantes. Lamento decirles que la historia no comienza allí, sino que esta tierra estaba habitada por la gran Nación abipona, mocovíes... entre otros pueblos de cazadores recolectores que no conocían de alambrados y propiedad privada.  Gracias a las campañas del General Obligado fueron exterminados
Cuál es el ADN de Avellaneda?
Es muy subjetivo y complejo responderlo, pero decirles que mi ciudad no sólo lleva la impronta de los inmigrantes: también fue forjada por criollos, cosecheros, hombres de piel oscura, descendientes de aborígenes, los otr@s actores invisibilizados  por el discurso del poder.
Existieron y existen muchos protagonistas sociales silenciados y/ o negados que colaboraron en el crecimiento de esta ciudad. Tal vez no figuren en los anales de la historia de Avellaneda, por ser pobres, explotados que con sus manos callosas y rostros curtidos, venían a caballo desde la colonia a levantar ladrillos para las escuelas “privadas”.
Muchos/as no somos Vicentín, por suerte, en Avellaneda, y jamás estaremos reivindicando las banderas de las injusticias. Sí vamos a sumarnos a defender causas justas porque somos los de abajo, y siempre nos apechugamos como pudimos, y el poder nunca fue solidario, ni va ser solidarios con nosotros. Si dan, como lo hicieron aquellas primeras generaciones, son migajas como lo hacía la Forestal. Y por otro lado  habría que preguntarse ¿por qué?... ¿Lo hacían de bondadosos, filántropos?...  ¿o para construir la imagen  del amo bueno y así aumentar privilegios?
Por qué todavía no sabemos los millones que deben a Unión Agrícola Avellaneda, Municipio y Cooperativa de Servicios Públicos? ¿Casualidad? En la historia sabemos cómo se maneja el poder con impunidad. “La justicia es como la serpiente” diría Galeano, “muerde a los que están descalzos”. Habría que explicar a socios y ciudadanos el trasfondo de la estafa
Haciendo memoria debemos decir que la primera escuela primaria fue pública y se fundó en 1884 Esta escuela fue cambiando de lugares, nombres; conocida popularmente como “Escuela Nacional”, hoy provincial N° 6104 “Presidente Nicolás Avellaneda”.  
Ella se caracterizaba, en los primeros pasos históricos del pueblo, a albergar a los pobres, hijos de  cosecheros, peones de campo, los “tapes” como  suelen llamar despectivamente a quienes pertenecen a esa franja social. Ahí estaba el Estado, lo público, para garantizar derechos, mientras que las familias de inmigrantes iban a colegios religiosos
. La plaza central no solo era la división geográfica, sino también étnica y cultural. Esos criollos, lo popular, los “negros”: del lado Oeste alejado del centro.
Hablando de barrios populares de la ciudad, me acuerdo de pequeño cuando mi madre era catequista “manzanera” y me llevaba a un barrio que estaba situado al final Este del pueblo en las inmediaciones del “camino viejo”, periferia de la ciudad. Paradoja de la vida que estaba a metros de la Fábrica Vicentín; recuerdo era una zona de rancheríos mucha pobreza y marginalidad. El barrio se llamaba San Ceferino, pero en el “pueblo” era conocido popularmente como “Rincón del Diablo”. Luego con los años ese barrio se erradicó gracias a la presencia de Estado, lo público, en lo que hoy es barrio Belgrano. Aquel entonces fue trasladado a la periferia Oeste de la ciudad a metros del Cementerio Municipal.
Avellaneda está apenas a 5 km de otra ciudad cabecera departamental Reconquista. Para cualquier persona que no conoce la región o para los medios nacionales, afirman ingenuamente que sólo nos separa un arroyo. Desde los geográfico es acertado, pero desde los social, cultural existen diferencias muy marcadas entre una comunidad y otra. Como por ejemplo la concepción de lo público y privado.
El Estado nunca llegó aquí y por qué sí en la vecina ciudad?… que raro no? Como puede ser que desde sus orígenes los reconquistenses tuvieron fuerte presencia de colegios secundarios públicos, mientras que mi ciudad  por varias décadas sólo existían colegios “privados” religiosos. ¿Casualidad?  ¿Ausencia del Estado o poder de los privados? ¿Control ideológico? De donde salen los fondos para pagar  los sueldos de los docentes de esas instituciones educativas?
Es tan fuerte lo privado aquí que la primera  escuela “pública” técnica surgió en 1984, y fue construida por mano de obra del municipio y aportes privados entre ellos Vicentín, quien donó el terreno. Orgullosos  los detractores de lo público afirmaban e inflaban sus pechos "construir la escuela sin aporte del estado Provincial y Nacional". Hasta el momento no fue traspasado al Ministerio de Educación de Santa Fe, figura como escuela dependiente del municipio. Que terrible y triste a la vez lo que debería ser público en su totalidad no lo es.
Si tengo que elegir un “padre” elijo al Estado, y no al gran capital, porque el sector privado  sólo privilegia sus intereses. Vicentín en los 90 cuando era una empresa aceitera  llegó a tener 1200 empleados directos y de un día para otro se olvidó de nosotros y priorizó su bolsillo dejando en la calle a miles.
Esta empresa a fines del 2018, bajo la misma lógica “levantó” la refinería y fraccionadora y la llevó al sur dejando en la calle 50 obreros. Actualmente en la ciudad  la planta fabril cuenta con 160 empleados, cuyos sueldos el 50% sale de arcas públicas.
Qué les parece si hablamos de Democracia, República  y hacemos un ejercicio de memoria y analizamos  el Terrorismo de Estado y Vicentín?. Que no nos confundan algunos voceros del poder, que nos invitan a flamear banderas en nombre de la República, de los derechos, a defender al gran capital. Por suerte muchos NO “somos Vicentín” y somos conscientes que en los momentos críticos del país no los escuché levantar la voz o a solidarizarse con banderazos.
No somos mansos, tampoco tontos, tenemos memoria e historia como ciudad. Soy de Avellaneda con orgullo como muchos, pero me avergüenza y da tristeza que se pretenda justificar la estafa a todos los argentinos apelando un relato romántico. La historia no es un simple recordatorio y una enumeración de hechos, es un proceso dinámico, un continuo devenir que determina el presente y condiciona el porvenir.
Profesor Pablo Rolón
(Avellaneda)

Nota de la edición: Ante el “Destino manifiesto” de algunos discursos al otro lado del arroyo El Rey mirado desde Reconquista, el compañero ciudadano de esa ciudad, docente Pablo Rolón, plantea otra mirada de los "relatos blancos" de Avellaneda.