Memoria, Verdad y Justicia en el Norte Santafesino

martes, 2 de noviembre de 2010

NALLI

Breve
HUGO HONESTIDAD
La semana pasada, en días de la muerte de Néstor Kirchner, sonó el teléfono en la casa del querido profesor, columnista del semanario radial “La Mirada”, Hugo Nalli. Al atender éste el llamado, del otro lado de la línea escuchó la voz de un ex Personal Civil de Inteligencia del Ejército:
-Hola Hugo, Carlos Cenoz te habla…
- ¿Que hacés “Chino”?…
- Quiero que estés esta noche en mi programa de televisión…
- NO, ¡A TU PROGRAMA NO VOY!
La respuesta del que llamaba fue cortar abruptamente la comunicación.
Hugo Nalli estuvo en la altura ética de la circunstancia al no concurrir a sentarse en esa mesa de “Agenda Personal” y legitimar el programa de televisión de quien durante la peor época de la dictadura cumplió el rol de delatar a vecinos de la ciudad de Reconquista. Programa televisivo al que sí acuden otros dirigentes políticos y empresariales, buscando un momento de trascendencia, mientras miran para el costado –o no miran o sí miran apoyando- aquello de la noche más negra ocurrida en nuestra Patria entre 1976 y 1983.
Nalli es un docente jubilado muy querido y requerido por los jóvenes y no tan jóvenes que acuden a él en busca de su sabiduría, de su mirada histórica, de su sencillez en la vida y en el discurso. Se puede decir en tono épico que es la “retaguardia del pensamiento nacional en la región”.
Cenoz fue Personal de Inteligencia del Ejército (PCI) entre 1977 y 1981. Actuaba bajo el seudónimo de Carmelo Raúl Castromagno, y todo su legajo como informante se encuentra en el Juzgado Federal de Reconquista en la Causa que investiga los delitos de Lesa Humanidad cometidos en el norte santafesino. Otros que cumplieron el mismo rol en la zona fueron Horacio Enrique Vallejos (Villa Ocampo), Julio Adelaido Ramos (Vera) y José Luis Gil (Reconquista).
Hugo camina diariamente por las calles de Reconquista, de Avellaneda, de la vida. Se lo ve silencioso, pensativo, muchas veces repitiendo sin hablar oraciones de fe, corrigiendo pifiadas… o saludando a los amigos con esa sonrisa de turquito gardeliano. Lleva muchos años sobre sus espaldas, conoce muchas historias… y carga con orgullo su nombre sabiendo de que es un profe’ querido, sensible, porque el cariño de mucha gente, de sus alumnos maduros… para él significa “agua en el desierto”. Lo hace vivir, REVIVIR, lo hace seguir.
Y NorteAmplioDDHH quiere cerrar esta breve volviendo al título de dos palabras, aplaudiendo el gesto porque lo esperábamos alguna vez de alguien. Las dos juntas sintetizan todo, manifestando nuestro apoyo a ese no arrodillarse de Hugo ante el pasado tenebroso y no prestarse a un perverso espacio de televisión:

¡HUGO HONESTIDAD!!!