Memoria, Verdad y Justicia en el Norte Santafesino

jueves, 24 de octubre de 2013

POLÍTICAS DEL IMPERIO



Dr. Oscar Pellegrini y el narcotráfico
 “Comenzó a instalarse en los 90”


Oscar Pellegrini consideró que “al problema del narcotráfico no es posible pensarlo sin remitirse a políticas globales de EE.UU.” y a las “relaciones carnales” que Argentina en ese tiempo estableció.
  
El psiquiatra y psicoanalista santafesino Oscar Pellegrini, quien posee extensos conocimientos y experiencias en el abordaje individual, institucional y territorial de las adicciones, tanto a nivel nacional como provincial, consideró en diálogo con Diario UNO que “el problema del narcotráfico ha generado en las últimas décadas un factor de poder real, que no es posible pensar sin remitirse a políticas globales impulsadas desde el Imperio del norte”.

¿Cuál es el momento en que esto comienza a gestarse en el país?
—Nuestra legislación en la materia (ley 23.737) se remite a las relaciones carnales de los 90, y a las políticas de sustitución del “fantasma comunista” por el del “terrorismo y el narcotráfico”. Significación con la cual el Imperio justifica los más aberrantes crímenes en cualquier parte del planeta. Desarrolló así una política de criminalización y narcotización de los pueblos para enfrentar a los gobiernos nacionales y populares que en su diversidad cultural se viene generando en América latina.

—¿Qué responsabilidad nos cabe?
—Argentina ha hecho bien los deberes en ese sentido, no hemos logrado aún modificar esa legislación planteada desde la Doctrina de la Seguridad Nacional de los EE.UU., que tiene un paradigma punitivo represivo de consecuencias no sólo nacionales sino regionales. Recién se está pudiendo comenzar una discusión de bloque regional en el sentido de oponerse a estas políticas neocolonialistas en la materia y que construyen un enemigo partiendo de segregar a una parte de su propia población. Ahora bien, en el plano asistencial tenemos que reconocer que un paso adelante ha sido la Ley de Salud Mental y Adicciones (al que nuestra provincia adhirió), que reconoce las problemáticas del consumo de sustancias dentro del campo de la salud mental. Esto debiera complementarse con una nueva ley de adicciones, que no persiga ni criminalice. Hay que reconocer, sí, que esta Corte Suprema de Justicia de la Nación, ha generado con el fallo Arriola un precedente interpretativo de la norma en el sentido de este cambio necesario, pero seguimos con la misma legislación en la materia.

__En lo que respecta a la persecución del delito, Pellegrini consideró que “es necesario un gran acuerdo político estratégico que genere el poder suficiente para combatir realmente el narcotráfico y sus derivados, que no por casualidad se llaman delitos complejos, tanto que sus redes adquieren niveles internacionales”.


 Los eslabones
—¿Qué otros actores involucraría como parte de esta compleja trama que describe?
—Este tema involucra no sólo el compromiso de efectivos policiales que hoy nadie pone en duda como parte del problema, no sólo en Santa Fe, claro está; cuestión que está puesta en el tope de la agenda política regional a partir del caso Tognoli. La magnitud que ha tomado el narco poder no es pensable sin una trama de relaciones no sólo policiales, sino también judiciales, políticas y empresariales, lazos que nunca aparecen en los procesos investigativos, al menos hasta ahora.

—¿Qué opina de la despenalización?
—La despenalización de la tenencia de sustancias para uso personal, o el autocultivo, puede ser no sólo un modo de evitar la criminalización de los consumidores, sino de generar menores riesgos toxicológicos, ya que en los cultivos ilegales se usan agroquímicos prohibidos para el ulterior consumo humano. Y sería también una forma de combatir, en parte, el tema del tráfico.

(Diario UNO Santa Fe- Miércoles, 23 de octubre de 2013)